5 HÁBITOS PARA GOZAR DE UNA BUENA SALUD SEXUAL

la salud sexual

1. Realiza ejercicio físico regular

Al realizar una actividad física, aumenta el ritmo cardíaco, lo cual es muy beneficioso para la salud de los vasos sanguíneos y la circulación de la sangre. Este hecho que puede parecer insignificante, influye en los orgasmos debido a que potencia la irrigación de los genitales que ayuda a la lubricación en las mujeres y la erección en los hombres. A su vez, el deporte libera endorfinas, inhibidoras del dolor, que estimulan los centros de placer en el cerebro. Reduce el estrés, el cual perjudica gravemente la líbido. Aumenta la testosterona tanto en hombres como en mujeres (aunque en menor cantidad), sobre todo al realizar ejercicios de fuerza. Y aunque a niveles generales el ejercicio físico proporciona salud física y mental, tan necesaria para tener una buena salud sexual, a su vez estaremos trabajando los músculos que ayudan a la función sexual. Un ejemplo sería, tanto para hombres como mujeres, el trabajo del suelo pélvico con la gimnasia hipopresiva o la zona del perineo, gracias a los abdominales.

2. Alimentación equilibrada

No hay ningún estudio científico que pueda garantizar que existen alimentos afrodisíacos pero, lo que sí que podemos afirmar es que la alimentación influye en la salud sexual. Los hábitos alimenticios determinan la líbido, la lubricación, la erección, la energía en los encuentros sexuales y el estado de ánimo. Esto sucede porque la actividad sexual está regulada por hormonas y, éstas, necesitan de determinados nutrientes para realizar sus funciones correctamente. El deseo, por ejemplo, dependen de los niveles de testosterona y otros neurotransmisores y, una dieta desequilibrada, provoca que no haya una concentración de hormonas adecuada para poder tener líbido. Si quieres gozar de una buena salud sexual, además de una buena salud integral, incluye ácidos grasos Omega 3, 6, y 9. Cereales integrales, proteínas vegetales o animales de calidad y haz que abunden las verduras de distintos colores en tu plato. Añade semillas, frutos secos y/o cacao puro, ricos en magnesio, necesario para producir DHEA.

3. Es aconsejable que dejes de fumar

Desde hace años, se presentan estudios desde diferentes especialidades médicas, en los que se relacionan la repercusión del tabaco en la salud sexual. Los componentes químicos y tóxicos del tabaco, llegan rápidamente a los pulmones y de ahí a la sangre, las arterías hasta alcanzar los tejidos de los órganos y afectar a todo el organismo. Por esta razón, se recomienda dejar de fumar para no dañar los órganos del cuerpo y evitar enfermedades y problemas de salud. Porque fumar, acaba siendo un riesgo en varios aspectos de la salud, incluyendo la sexualidad. Uno de los perjudicados sería la lubricación o la disfunción eréctil, debido a que el tabaco acaba afectando al sistema vascular y los vasos sanguíneos, llegando menos sangre a los genitales y dificultando la erección. También afecta a la cantidad y la calidad de los espermatozoides, porque la nicotina presente en el cigarrillo empeora el esperma y reduce su movilidad, por lo que dificulta la fertilidad. Y, aunque estos dos aspectos son los más conocidos, los estudios más recientes apuntan que el tabaquismo también estaría repercutiendo negativamente al deseo sexual.

4. Protégete para disfrutar de una buena salud sexual

El sexo, además de ser una actividad placentera, es salud. Evitar todo aquello que ponga en riesgo la salud y la integridad de las personas que lo practican, es vital para gozar de una sexualidad plena. Es por ello que la prevención, protección y detección precoz de las infecciones de transmisión sexual (ITS) debía estar presente en esta lista. Las ITS pueden estar causadas por múltiples microorganismos como virus, parásitos, bacterias u hongos. Según la OMS, cada día, más de un millón de personas contraen una ITS. Se estima que anualmente, unas 376 millones de personas, contraen clamidiasis, gonorrea, sífilis o tricomoniasis. Todavía existen personas, que por desinformación, no saben que las ITS les puede afectar a cualquier persona sexualmente activa, indistintamente del sexo o la orientación sexual. Es importante que pongamos foco en la prevención y, actualmente, el método de prevención más eficaz para evitar la transmisión de las infecciones, incluida el VIH, es el preservativo. 

5. Conócete y comunícate

Para que existan prácticas sexuales sanas y placenteras, es importante el autoconocimiento. Somos seres sexuados. Conocer nuestro propio cuerpo y deseo es el primer paso para conocer plenamente el de otras personas. Comprender nuestra sexualidad es aprender a respetarnos, a ganar autoestima, a ser consciente de nuestros deseos y, en definitiva, a gozar de nuestro sexo. El autoconocimiento también es conocer los límites, fundamental para evitar relaciones tóxicas y disfrutar de relaciones consentidas, sin presión, chantaje o violencia. Conocerse es vital para ser dueño/a de nuestro cuerpo y de nuestro placer y eso se descubre dándole prioridad a la experimentación propia. Dejarse llevar por aquello que nos provoca sensaciones placenteras, descubriendo qué es lo que nos hace disfrutar, más allá de los genitales. Y, para mejorar la calidad de los encuentros sexuales, la comunicación es la clave para disfrutar con plenitud de la salud sexual y evitar malos entendidos. Además, permite no sólo la comprensión con la otra persona, si no que además, abre un abanico de posibilidades en cuanto a la comunicación erótica, aumentando el deseo y la actitud.