¿CÓMO ALIMENTARSE CUANDO SE TIENE UNA ÚLCERA ESTOMACAL?

úlcera estomacal

¿Sabes qué es la úlcera estomacal?

 

Una úlcera estomacal (también conocida como úlcera gástrica o gastroduodenal) es una herida en la mucosa o revestimiento del estómago. En condiciones normales esta mucosa protege el estómago de los ácidos que este produce cuando digiere los alimentos que comemos. Cuando el revestimiento se daña, los jugos gástricos provocan un dolor intenso, ardor de estómago, acidez estomacal, náuseas o vómitos. Se calcula que el 5 % de la población mundial la padece  lo que quiere decir que es bastante común.

 

En un principio se creía que la úlcera estomacal era la consecuencia de una mala alimentación, el consumo de alcohol, fumar, y otros malos hábitos. Por lo que se les recetaba una dieta específica (o una intervención quirúrgica) para controlarla. Sin embargo, la causa en la mayoría de casos se debe a la bacteria helicobacter pylori. En otras ocasiones también se debe al uso de ciertos medicamentos cuando se toman de forma continuada.

 

Sea cual sea la causa, siempre se recomienda seguir una dieta sana tras sufrir una úlcera estomacal porque ayuda a la recuperación y cicatrización de la herida. También se ha sustituido, en la mayoría de casos, la operación por un tratamiento antibiótico.

 

Alimentos a comer tras una úlcera de estómago

 

Junto con la medicación, una buena dieta os ayudará a aliviar el malestar típico de esta dolencia.

Lo primero que debemos hacer es eliminar de nuestro régimen aquellos alimentos que contribuyan a la acidez. Por ejemplo: los cítricos las salsas en especial la de tomate, los platos grasos o ricos en fibra, la sal, el alcohol, las bebidas con gas y las excitantes…

 

Una vez se hayan reducido las molestias notablemente, podremos volver a incluir de forma progresiva los alimentos que os acabamos de mencionar. Lo debemos hacer de forma gradual para que nuestro estómago se vuelva a acostumbrar a ellos. Para la primera fase, cuando aún tenemos el estómago débil, debemos priorizar:

 

Carne: se recomienda el consumo de carne magra, como el pollo, el pavo o el cerdo. También es mejor eliminar la grasa y la fibra magra antes de cocinarlas, además es mejor hervirlas o cocinarlas a la plancha.

 

Pescado: en especial el blanco porque tiene menos grasa, como son la merluza, el rape, el bacalao o la lubina que el azul. También los prepararemos como la carne.

 

Huevos: solo debemos comerlos cocidos o preparar una tortilla.

 

Verduras: hay que evitar las que producen gases: la col, la coliflor, el repollo, las cebollas, etc. No se recomienda comerlas crudas, sino hervidas o en puré. Las ensaladas no se recomiendan porque pueden sentar mal.

 

Fruta: se pueden comer todas menos los cítricos como hemos mencionado al principio. Las podemos cocinar de las mismas formas que las verduras (hervidas) o al horno.

Lácteos: estos hay que tomarlos con precaución, pocas veces a la semana y preferiblemente desnatados. Hay que priorizar el queso fresco o semicurado porque son bajos en grasa.

 

Cereales, patatas y legumbres: es mejor cocerlas pero no junto a alimentos altos en grasa. También hay que evitar aquellos que producen gases como por ejemplo los garbanzos o las alubias. Estos alimentos los deberéis ir probando porque a algunas personas les pueden sentar mal pero a otras les pueden sentar bien.

 

En cualquier caso hay que seguir las instrucciones de esta dieta especial hasta que lo diga el médico. Si además, nos prohíbe un alimento o nos recomienda la ingesta de uno en especial, deberemos hacerle caso. Él es el experto y el que sabe lo que es mejor para nuestro caso.

 

Puede que se pierda el apetito o las ganas de comer, hay que dejar pasar un tiempo prudencial para adaptarse y dejar que el dolor remita. Pero pasados unos días hay que procurar volver a comer poco a poco porque es parte fundamental del proceso de recuperación de la úlcera estomacal.

 

En caso de no ver mejoría o de que el dolor persista, hay que acudir a un centro médico para que nos hagan una revisión y controlen que todo vaya bien. O, de lo contrario, si hace falta ajustar la medicación.