ENFERMEDADES CAUSADAS POR LA CONTAMINACIÓN AMBIENTAL

contaminación ambiental

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la contaminación ambiental mata cada año a más de siete millones de personas en todo el mundo. El 25 % por enfermedades del corazón y el 24 % por un ictus. Por esta razón, a la contaminación del aire se la considera el nuevo tabaco. 

 

Aunque la polución a veces no se ve con los ojos, sus consecuencias son cada vez más notables. Es la causante de numerosas enfermedades que te contamos a continuación. 

 

Cuando respiramos ya estamos perjudicando nuestra salud. Hay muchas enfermedades respiratorias causadas por este mal. Como por ejemplo, el asma, la bronquitis, incluso el cáncer de pulmón. También provoca enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson. Aunque afecta más directamente al sistema cardiovascular, se ha calculado que el 80 % de la polución afecta este sistema. Lo que provoca la muerte de hasta 3’3 millones de personas por algún tipo de enfermedad cardiorespiratoria. 

 

Con estos datos, se ha convertido en la primera causa de muerte y morbilidad, superando el tabaquismo y la obesidad. 

Principales contaminantes ambientales

 

Las ciudades son unas de las principales contaminantes, ya que se concentra una mayor cantidad de tráfico, con la consiguiente liberación de óxido nítrico por los tubos de escape, lo que empeora la calidad del aire enormemente. Se estima que el 93 % de la población en el mundo respira aire contaminado por el tráfico en las urbes. Este no es el único contaminante, también lo hacen las calefacciones de las casas, los gases emitidos en la agricultura, el turismo, etc.

 

Como podéis ver, no hay un único factor contaminante, la verdad es que prácticamente todas las actividades que realizamos hoy en día, lo son. Estas actividades liberan o producen ciertos agentes que son los que nos acaban perjudicando la salud. Los que causan más contaminación ambiental, son:

 

Las partículas en suspensión: incluye la ceniza, el polvo, la niebla, los diferentes humos, etc. Estas son partículas líquidas o sólidas microscópicas que se quedan flotando en el aire. En las grandes ciudades, como hay más coches, se acumulan y provocan nubes de polvo. Se pueden clasificar en tres grupos en función de su tamaño, las más perjudiciales para la salud son las micropartículas y miden 2’5 o menos micras. El tipo de actividad que más genera este tipo de contaminación es el tráfico, entre un 70 y 80 %. Por esta razón se ha convertido en el indicador de contaminación en las ciudades.

 

La exposición al aire contaminado aumenta en 2’5 veces de morir por otras razones, y aún más por enfermedades cardiorrespiratorias.  

 

El ozono: es el principal componente de la niebla fotoquímica, se crea cuando se encuentran otros elementos contaminantes. En verano es cuando más se produce. 

 

El Monóxido de Carbono (CO): se genera cuando se produce una combustión incompleta de los diferentes combustibles que tienen carbono, como la biomasa.

 

Los Óxidos de Nitrógeno: son unos de los más importantes porque se utilizan como referencia para alertar sobre los niveles altos de contaminación. Los coches diésel sin catalizadores son los que más los producen. 

 

Los Dióxidos de Azufre (SO2): son el resultado de la combustión de materias con azufre. Las plantas industriales son las principales causantes, pero los motores diesel también los producen.

 

Aunque no lo parezca, las casas también provocan contaminación, los llamados Compuestos Orgánicos Volátiles (COV). Componentes químicos que tienen carbono y que están hasta 10 veces más concentrados en interior que en el exterior. 

 

Las velas perfumadas, las pinturas de interior, las chimeneas y estufas de madera, los muebles de madera prensada y los productos de limpieza, son algunos de los elementos que más contaminan dentro de un hogar. 

Como podéis ver, son muchos los agentes que provocan contaminación ambiental, un hecho que cada año mata a más personas. Está en nuestras manos poner todo en práctica para reducirla y reducir estas cifras de mortalidad.