LOS BENEFICIOS DEL SEXO PARA UNA BUENA SALUD EMOCIONAL

Beneficios del sexo

Los beneficios del sexo son innegables. Una vida sexual activa, ayuda a proteger el sistema inmune gracias a la liberación de inmunoglobulinas. También se liberan grandes cantidades de DHEA, conocido como un químico natural que retrasa los símbolos del envejecimiento en la piel. Mejora el estado físico, consumiendo unas 100 calorías y ejercitando un gran número de músculos en una práctica de 30 minutos. O, tiene un efecto positivo en el proceso de renovación de la piel, entre otros muchos ejemplos. 

Estos beneficios del sexo, junto con el objetivo de dar o recibir placer, son sólo unas pocas razones de por qué tener relaciones sexuales es un acto tan beneficioso como necesario para la salud. A continuación, nos centraremos en los beneficios que el sexo tiene en nuestra salud emocional.

BENEFICIOS DEL SEXO PARA LA SALUD EMOCIONAL

Aumenta la autoestima

Con el sexo, exponemos nuestro cuerpo a recibir placer y con ello, a ser conscientes de que cada parte de nuestro cuerpo es importante. Nos sentimos queridos, amados y deseados y, este hecho de sentirnos valorados y apreciados, nos hace sentir bien. Con ello, no nos referimos a construir la autoestima en base a la mirada de los demás, ya que esto es perjudicial y en lugar de aumentar la autoestima, la destruye. Es importante ser conscientes de nuestro cuerpo y de lo mucho que se puede disfrutar cuando se mantiene una relación sexual sana con alguien que nos atiende.

Reduce la ansiedad

La amígdala cerebral es un conjunto de neuronas que están relacionadas entre sí, convirtiéndose en una estructura que forma parte del sistema límbico. Tiene forma de almendra y es tan pequeña como una canica, pero a pesar de su tamaño, tiene una relación directa con los trastornos de ansiedad. Diversos estudios apuntan a que, cuando practicamos sexo, el flujo sanguíneo disminuye la amígdala por lo que podría reducir el riesgo a desarrollar un trastorno de ansiedad.

Reduce el dolor

Nuestro cuerpo, como respuesta a sensaciones como el dolor o el estrés, produce un analgésico natural: las endorfinas. Cuando sentimos placer, estas sustancias incrementan en nuestro cerebro y cuerpo, calmando cualquier dolor. Con las caricias, la estimulación genital y los orgasmos, esta hormona que actúa como neurotransmisor en el cerebro, bloquea el dolor y aumenta el umbral del dolor.

Reduce el estrés

Mantener relaciones sexuales de forma frecuente, no en ocasiones aisladas, consigue reducir de forma drástica la liberación de cortisol, la hormona del estrés. Además de aminorar el estrés, reduce la ansiedad y aumenta el número de conexiones entre células nerviosas y la neurogénesis, que es la formación de nuevas neuronas. Por lo tanto, además de todos los químicos que libera el cerebro para obtener placer y sentirse bien, afecta directamente al cortisol y nos ayuda a relajarnos.

Aumenta el bienestar

Sumando los puntos anteriores, el sexo nos proporciona felicidad de forma natural por todo el efecto que tiene en nuestra química cerebral. Tener relaciones sexuales sanas, aumentan la sensación de bienestar y de tener una buena salud en general. No es de extrañar que muchas enfermedades o problemas de salud, tengan entre sus síntomas la falta de apetito sexual o problemas relacionados con el sexo. Tener relaciones sexuales es sinónimo de salud y bienestar.

Refuerza la intimidad

Cuando tenemos relaciones sexuales con alguien a quien amamos, liberamos una hormona que se llama oxitocina. Esta hormona, actúa sobre una zona del cerebro en la que se encuentran los sistemas relacionados con el refuerzo positivo. Provocando, no sólo placer, sino que, además, potencia la complicidad con la pareja, el afecto y la confianza. Esta hormona es llamada comúnmente “la molécula del amor”, ya que nos conecta con los demás. También ayuda despertar la excitación sexual y, en el hombre, ayuda a que mantenga sus erecciones.

Mejora el sueño

Tener un sueño reparador no es sólo un beneficio para nuestro cuerpo, también lo es para nuestra mente. Según el profesor Juan Carlos Sierra, titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de Granada: “El sueño y la sexualidad tienen una estrecha relación […] numerosos estudios confirman que dormir poco y mal se acompaña habitualmente de pérdida del deseo sexual. Mantener relaciones sexuales disminuye el estrés, relaja e induce a un sueño placentero”.