¿QUÉ ES EL CARTÍLAGO Y PORQUÉ SE DETERIORA?

¿Sabes que los daños en el cartílago son una de las principales razones por las que vamos al fisioterapeuta? Lo cierto es que aunque la mayoría sufrimos dolores en esta zona, no todos sabemos qué es exactamente o por qué se deteriora el cartílago. Por esta razón, hoy hemos preparado este artículo en el que os lo vamos a explicar detalladamente.

Empezamos explicando qué es el cartílago. Primero debemos tener en cuenta que la unión de dos o más huesos forma una articulación. Estos huesos se orientan de esta forma que pueda haber un deslizamiento para poder moverlos. Para que no duela cuando se produce el deslizamiento, entre los huesos encontramos un tejido llamado cartílago. Esta es su función principal, la de amortiguar fricción que generan los huesos al moverse.

Al contrario que las otras células del cuerpo, las células del tejido cartilaginoso se nutren del líquido sinovial, el cual lo produce la membrana sinovial.

Entonce, ¿cómo se puede dañar este tejido?

Para entender el deterioro de este tejido debemos conocer las diferentes partes que lo componen. En primer lugar encontramos fibras de colágeno en la superficie de la articulación (situados en paralelo para favorecer el deslizamiento necesario del que hablábamos anteriormente). También se forma por condrocitos y proteoglicanos, ambas se encuentran por debajo de las fibras.

Lo primero que se lesiona son las fibras, que se despegan de las articulaciones, a este hecho se le llama fibrilación. Si no se frena este desgaste, llega hasta al siguiente capa, las fibras. Con el paso del tiempo es el propio tejido cartilaginoso el que se gasta y es cuando los huesos se rozan al moverse.



¿Cuáles son las principales causas de la lesión en el cartílago?



Son varias las causas de esta dolencia, entre ellas encontramos:

Por herencia genética: puede que hayamos heredado un cartílago débil o más delgado, que la membrana sinovial produzca poco líquido para nutrir el tejido o que su calidad no sea suficientemente buena.

Porque sufrimos un desgaste: este a su vez puede deberse a 4 factores. A una alteración mecánica de la articulación, al un estilo de vida sedentario, a que el cuerpo sufre tensión de forma mantenida o al sobrepeso.

Por causas químicas o una enfermedad: cuando los tejidos se intoxican, sufren un traumatismo o cuando sufrimos ciertas enfermedades, también se resienten los tejidos cartilaginosos y se desgastan.

Es importante prevenir el desgaste de este tejido porque no se recupera, para ello la mejor solución es realizar ejercicio a diario para fortalecerlo.

Entre los diferentes ejercicios que podemos hacer está la flexión de rodilla. Que consiste en tumbarnos en el suelo, flexionar una rodilla y empujarla contra el pecho.

Otro ejercicio muy eficaz es el de flexionar la rodilla estando tumbado boca abajo, como si quisiéramos tocar el glúteo con el tacón del pie.

Las zancadas. Que seguramente ya hagas en tu rutina de entrenamiento, también nos ayudan a fortalecerlo porque hacen trabajar directamente las rodillas.

Unas simples elevaciones de talones estando de pie también nos permiten prevenir dicho desgaste.

Como podéis ver, son ejercicios muy sencillos que podemos hacer en casa e incluso en el trabajo aprovechando un descanso. También nos ayudarán a despejar la mente y estirar un poco las piernas, cosa que siempre viene bien.

Si el desgaste ya se ha producido, es mejor acudir a un fisioterapeuta o un médico para que nos dé pautas específicas para nuestro caso que nos ayudarán a reducir las molestias de la zona.