¿QUÉ ES LA HIPERTENSIÓN Y CÓMO PODEMOS COMBATIRLA?

hipertensión

Todo el mundo debería tomarse la tensión de forma regular para comprobar que sus niveles son los adecuados. Tener hipertensión no da síntomas y como no es bueno para la salud, se debe comprobar de vez en cuando. Si en una de las mediciones sale que se tiene tensión alta, hay una serie de pequeños cambios que se pueden hacer en la vida diaria para reducirla. 

 

Antes de explicar los cambios que se pueden hacer, hay que saber que la hipertensión es una enfermedad crónica en la que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear.. Debe tratarse bajo la supervisión médica ya que puede derivar en problemas de salud graves. 

 

Con estos consejos se puede prevenir un aumento de la presión arterial, lo que podría provocar un infarto de miocardio, entre otros. 

 

Hay que tener en cuenta que todo el mundo puede tener la tensión alta, no solo las personas mayores. Si bien es verdad que con el paso de los años (y la llegada de la menopausia en las mujeres) la presión arterial aumenta. Los jóvenes no suelen controlarla porque por lo general creen estar bien es salud, pero es algo que también deben revisar. 

 

Se calcula que de los 14 millones de españoles que tienen hipertensión, 4 están sin diagnosticar. Para saber si una persona tiene la tensión alta se deben tener en cuenta dos valores. 

 

Por una parte la tensión sistólica, la cual no debe superar los 120 mmHg en los adultos. Por otra parte, la tensión diastólica, que en este caso su valor normal es de 80 mmHg. Se considera que una persona tiene la tensión lata cuando el valor de la tensión sistólica supera los 140 mmHg y el de la tensión diastólica supera los 90 mmHg. 

 

Comprobar si se tiene hipertensión es muy fácil, se puede hacer con un tensiómetro. Hoy en día los hay muy precisos, pequeños y fáciles de manejar para que todo el mundo pueda hacerlo en casa. También se puede acudir a un centro de salud para que lo haga un médico. Algunas personas necesitan llevar un holter, que es un aparato que mide la tensión todo el día. 

 

Consejos para combatir la hipertensión: 

 

Seguir una dieta sana y equilibrada: la dieta debe basarse en la ingesta de fruta, verduras y hortalizas, legumbres, pescado, frutos secos… Se debe evitar el consumo de carne roja, de productos procesados y precocinados, porque por lo general tienen un alto contenido en sal y esto es perjudicial para esta condición. 

 

Hacer deporte a diario: hay que llevar un estilo de vida activo y hacer deporte por lo menos 30 minutos al día. Esto se debe completar con subir las escaleras a pie, ir al supermercado andando siempre que se pueda, dar un pasea al volver del trabajo, ir en bici o a pie si se puede a trabajar… Hay que evitar estar sentado sin hacer nada. El deporte mejora la salud en general y ayuda a prevenir otras enfermedades como por ejemplo la obesidad (cada vez hay más casos en España, y lo que es más alarmante, en los últimos años no ha parado de aumentar la tasa de obesidad infantil) o la diabetes. Además, el deporte ayuda a llevar un estilo de vida sano, con lo que seguir una dieta adecuada para combatir la hipertensión, será más fácil. 

 

No se puede fumar: cuando alguien fuma, su presión arterial sube considerablemente, este efecto se mantiene incluso 15 minutos después de haber acabado el cigarrillo. Dejar de fumar mejora la tensión arterial, de forma más eficaz que algunos fármacos. 

 

Hay que reducir el consumo de alcohol: ingerir demasiado alcohol puede aumentar la presión arterial, por lo tanto, es peligroso para la tensión alta ya que perjudica el corazón. Para que la gente se haga una idea de los valores que no deben excederse, hay que tener en cuenta que para un hombre se considera consumo excesivo más de 40 gr al día, para una mujer, esta cifra es de 24. 

 

Hay que tener en cuenta que ciertos fármacos como los anticonceptivos, también pueden aumentar ligeramente la tensión. 

 

En todo momento hay que seguir las indicaciones del médico y hacer revisiones periódicas para comprobar que los consejos anteriores están surgiendo efecto. De no ser así, seguramente recetará un medicamento específico para controlar mejor la hipertensión y que no se convierta en un riesgo para la salud.