TODO LO QUE NECESITAS SABER SOBRE EL COLON IRRITABLE O SII

colon irritable o sii

El SII (Síndrome del Intestino Irritable), se conoce comúnmente como colon irritable. Se caracteriza por causar un dolor abdominal, junto con períodos de estreñimiento y/o diarrea. Las personas que lo padecen suelen tener molestias o inseguridad para llevar una vida normal, pero una buena dieta puede ayudar mucho a mejorarla.

 

En esta guía vamos a detallar de qué se trata, cuáles son sus causas y sus síntomas, cómo se puede prevenir y qué dieta seguir para reducir las molestias y poder llevar una vida lo más normal posible 


¿Qué es exactamente el colon irritable o sii?

 

El colon irritable es una enfermedad gastrointestinal que es más común de lo que parece. Por ejemplo, es la segunda causa del absentismo laboral en nuestro país. 

 

Se considera una enfermedad crónica (en algunos casos es de forma puntual) que provoca un dolor y distensión abdominal. Altera el tránsito intestinal, provocando diarrea, estreñimiento o ambos. También se caracteriza por la hinchazón y los gases que provoca. 

 

Hay períodos en los que no se presentan los síntomas, pero se padece igualmente esta enfermedad. No tiene un origen infeccioso, metabólico o neurológico. 

 

Principales causas del SII: 

 

En España se considera que la principal causa del colon irritable es el estrés, aunque es un dato que varía en cada país.

 

Respecto al estrés, cabe destacar que el intestino y el cerebro están relacionados directamente. El estado anímico de una persona influye en su tránsito intestinal. Cuando siente emociones negativas como miedo o ansiedad, el organismo segrega bilis. La función principal de este componente es la de digerir la grasa, pero también es un potente laxante. Así, cuando se segrega, si no se está realizando la digestión, es muy probable que la persona tenga diarrea. 

 

Aunque no hay una causa única del SII, por lo general se ha establecido que es al consecuencia de una serie de alteraciones de la movilidad, sensibilidad digestiva, las cuales están influenciadas por factores psicológicos. 

 

La flora intestinal juega un papel muy importante en el síndrome del intestino irritable, pero también hay otras causas como por ejemplo la gastroenteritis, ciertas intolerancias alimentarias, alteraciones hormonales e incluso factores genéticos. 

Los síntomas del SII son: 

 

Se calcula que entre un 10 y un 20 % de la población tiene síntomas del SII, aunque solo un 15 % acudirá al médico para preguntar sobre ellos.

 

El principal síntoma del colon irritable es el dolor abdominal, puede ser localizado o difuso. Puede ser de forma punzante, como un cólico u opresivo. Suele ser de intensidad moderada y dura unas dos horas, suele desaparecer cuando se va al baño. El ritmo intestinal y el tipo de defecaciones también se ven alterados, por esto es importante comprobarlos cada vez para saber cómo evoluciona. 

 

Otros síntomas que se suelen tener son distensión abdominal, exceso de gases, saciedad inmediata después de comer, náuseas, vómitos y ardores. 

 

A consecuencia de sus síntomas tan variados, es difícil realizar un diagnóstico de este síndrome. Además de un estudio físico, también se hacen varias analíticas, se estudian las heces y la orina. Se debe hacer un seguimiento durante varias semanas para analizar la progresión del paciente y cerciorarse de que se trata del SII. 

 

Como prevenir el colon irritable: 

 

La mejor forma de prevenir este síndrome es seguir una dieta sana. Hay que evitar la ingesta de alimentos altos en grasas (como la comida rápida, congelada o precocinada y la bollería industrial). Además, es preferible aumentar el consumo de fibra y de proteínas. 

 

Como los gases suelen empeorar los síntomas y las molestias de los pacientes del colon irritable, se deben evitar las bebidas con gas y los alimentos que los provocan. Como por ejemplo la col, el alcohol, las legumbres o los frutos secos. 

Qué tratamiento hay que seguir: 

 

En todo momento se deben seguir las instrucciones del médico, es importante saber que es un enfermedad crónica, pero que es benigna, no provoca cáncer u otras enfermedades, como erróneamente se suele pensar. 

 

Lo más importante es adaptar la dieta, para ello, hay que ponerse en las manos de un dietista-nutricionista. Él elaborará un plan que hay que seguir durante unas semanas hasta que el intestino vuelva a su estado normal. Después se hacen los ajustes necesarios. Una recomendación es apuntar los ingredientes y cómo reacciona el cuerpo a su ingesta. 

 

Algunas de las recomendaciones que os dará son: dividir las comidas, es mejor comer poca cantidad de forma frecuente que comidas copiosas y pocas al día. Procurar comer cada día a la misma hora, para tener un hábito y de forma relajada, no hay que comer con prisas. Intentar que la fibra que ingerimos sea soluble, no insoluble. Eliminar los alimentos de efecto laxante, los cítricos, el picante y el sorbitol. 

 

Otra recomendación es la de pedir ayuda psicológica, como hemos dicho antes, el estrés es uno de los factores que más influyen en el colon irritable, por lo tanto, el paciente debe aprender a controlar su estilo de vida para que sea lo más relajado posible. Así no se fabricará bilis en exceso, con sus consiguientes cambios en el ritmo intestinal. 

 

El deporte es otra forma de calmar los nervios y para que los dolores gastrointestinales se reduzcan. Además, hay que descansar correctamente, dejar de fumar y beber 2 litros de agua al día. 

 

También se puede recurrir a las terapias alternativas, como por ejemplo la acupuntura o la hipnoterapia. 

 

Si nada de esto funciona, seguramente el médico recete la toma de algunos medicamentos para ayudar a paliar los síntomas. Es importante tomarse el tiempo necesario para entender de qué se trata el colon irritable y qué se puede hacer para poder llevar un estilo de vida lo más normal posible.