¿CUALES SON LOS PRINCIPALES RIESGOS LABORALES?

Riesgos laborales

Todo trabajo conlleva una serie de riesgos laborales, sin embargo, en determinados sectores la exposición a los riesgos es mayor. Por esto, las empresas deben implantar un plan de prevención de riesgos laborales para intentar evitar los accidentes laborales 

 

¿A qué consideramos un riesgo laboral?

 

Consideramos riesgos laborales a todo aquello que puede afectar de forma directa o indirecta la continuidad o el buen desarrollo de las actividades de las empresas. En concreto nos referimos a todo aquello que supone una amenaza, un obstáculo, un daño, un incidente, un siniestro o un accidente. 

 

Cómo es lógico, pueden provenir de cualquier lado. Hay dos formas de clasificarlos, los que ocurren dentro de la empresa y los que ocurren fuera. 

 

Tal como hemos dicho antes, no todos los trabajos están expuestos al mismo tipo de riesgos. Esta exposición depende de varios factores, como por ejemplo el lugar del trabajo, la tarea que se lleva a cabo, la actividad de la empresa… Hay que tener en cuenta que no todas estas amenazas suponen un riesgo, por eso se clasifican. Para que un elemento se considere un riesgo para la empresa, debe cumplir con al menos uno de estos requisitos: 

 

Suponer una amenaza alta para la empresa. 

Poder tener efectos negativos a su actividad. 

Entorpecer el desarrollo de las funciones de los trabajadores. 

 

Diferentes tipos de riesgos laborales:

 

Mecánicos: los que son causados por utilizar máquinas, herramientas, objetos, equipos y demás materiales que podrían provocar un accidente.  

 

Físicos: son los que pueden afectar directamente a las propiedades físicas de las personas. Encontramos la luz, la radiación, la temperatura de las instalaciones, el ruido al que están expuestos los trabajadores, etc. 

 

Químicos: en este grupo se encuentran aquellas sustancias que cuando tocan el cuerpo humano, pueden provocar quemaduras, una intoxicación o una lesión del sistema. El grado de la lesión depende de lo concentrada que esté la sustancia y el tiempo que está en contacto con la piel. 

 

Locativos: engloban el diseño, la construcción, el mantenimiento o deterioro de las oficinas dónde se lleva a cabo el trabajo. También se refiere al material con el que están hechas dichas oficinas.

 

Biológicos: son los compuestos de origen orgánico (hongos, bacterias, virus, parásitos, plumas, etc)  que encontramos dentro de una empresa y que pueden afectar a la salud de los empleados. 

 

Psicosociales: en este grupo nos referimos a cómo interactúan los trabajadores dentro de la empresa, en qué condiciones trabajan, las necesidades que tienen y las posibles enfermedades o condiciones que pueden tener en su consecuencia.

 

De la información: incluimos la confidencialidad, integridad y gestión de toda la información de la empresa y de sus clientes. 

 

Meteorológicos: son los fenómenos de la naturaleza, pueden tener origen geológico, meteorológico o hidrológico. 

 

Como veis, hay hasta 8 orígenes posibles, por esto es muy importante que las empresas creen e implanten un plan de prevención de riesgo laborales. Para formar a los empleados y los directivos de cómo se pueden evitar y cuales son los hábitos saludables que deben adoptar cuando están trabajando. 

 

Colectivos más propensos a sufrir dichos riesgos en en el trabajo:

 

Los trabajadores que tienen una discapacidad: la ley obliga a las empresas a garantizar la protección de los trabajadores que tienen algún tipo de condición conocida y que esté reconocida como discapacidad física, psíquica o sensorial. Cuando la empresa esté creando el plan de prevención de riesgos laborales, deberá tener en cuenta estos casos y ajustar dicho a plan a sus necesidades, esto también quiere decir que deben adaptar la organización, el equipo con el que trabajan y el lugar de trabajo. 

 

Los empleados jóvenes: son los que tienen entre 18 y 24 años, se ha calculado que tienen hasta un 50 % más de posibilidades de sufrir un accidente en el trabajo. Esto se puede deber a que tienen menos experiencia y formación. Por estos motivos también hay que prestarles más atención y ofrecerles más supervisión.  

 

Las mujeres: la ley española se refiere a protegerlas durante la maternidad, pero a nivel europeo también incluye la protección dentro del mercado laboral. También hay que tener en cuenta que las mujeres suelen sufrir más dolencias en el trabajo debido al uso del material ya que este está diseñado y pensado para el cuerpo de los hombres. 

 

Empleados mayores: como se ha retrasado la edad de jubilación, cada vez hay más trabajadores de edad avanzada. Con el paso de los años se pierden ciertas facultades y habilidades, por lo que también se deben tomar ciertas medidas para ellos. 

 

A los migrantes: se considera que tienen mayor riesgo debido a sus problemas lingüísticos y culturales, los cuales complican su comprensión lectora y oral. Las empresas, para asegurarse de que lo entienden todo, deberán hacer la formación y llevar a cabo la comunicación en el idioma de la persona.

 

Además de estos 5 principales grupos, hay quienes también consideran a los trabajadores temporales y a los autónomos como grupos de mayor riesgo. 

 

Cada empresa debe elaborar su propio plan de prevención de riesgos laborales porque aunque se dedique a lo mismo que otra, sus empleados y sus oficinas tendrán características diferentes con necesidades específicas, tal y como os hemos explicado en este post. De esta forma, se consigue un plan más eficaz que con un plan estándar que no está personalizado. Es importante que las empresas inviertan el tiempo y el dinero necesarios a elaborarlo, no solo para cumplir con la ley, sino para que los trabajadores sientan que trabajan en un entorno seguro y sepan cómo reaccionar en caso de accidente.

También, es muy importante que hoy en día el trabajador sienta que la empresa cuida de su bienestar y salud laboral.