QUÉ ES EL ABSENTISMO LABORAL

absentismo laboral

El absentismo laboral, también conocido como ausentismo, es cuando un trabajador no acude a su puesto de trabajo (por lo tanto está en situación de ausencia o abandono laboral), por causas justificadas o injustificadas. Esta ausencia le impide llevar acabo las tareas que se le piden por contrato.

 

Este es un hecho que preocupa mucho a los empresarios ya que aparte de tener una organización con una mala salud laboral, el absentismo laboral causa grandes pérdidas económicas. Pero no solo la empresa es la perjudicada, el trabajador también tiene consecuencias que las detallaremos más adelante.

 

Tipos de absentismo laboral:

 

Hay tres tipos diferentes de absentismo laboral, os los detallamos a continuación:

El previsible y justificable: cuando el trabajador informa con antelación a la empresa de su futura ausencia, existen varias razones por las cuales se le concede permiso para no asistir a su puesto de trabajo. Por ejemplo baja por maternidad o paternidad, obligaciones electorales, asuntos personales, por razones médicas, etc. Al haber avisado con tiempo suficiente, la empresa puede organizarse correctamente y no afecta en mayor medida al desarrollo de las actividades de la empresa.

No previsible y no justificado: cuando el empleado no acude a su lugar de trabajo sin previo aviso y sin justificación alguna. En este caso el trabajador debe entregar un justificante en cuanto antes a la empresa o se le podrá despedir. También se le puede sancionar, esta dependerá del convenio colectivo de la empresa. Hay tres tipos de sanción: leves, graves y muy graves. En el primer caso se realiza una amonestación, en el segundo la suspensión de empleo y sueldo y en el tercero el despido (sería el caso que hemos mencionado antes).

Absentismo presencial (o presente): en este caso, el trabajador si que acude a la empresa, pero dedica su tiempo a realizar tareas que nada tiene que ver con las que se le han encomendado. Es muy común encontrar trabajadores consultando su teléfono móvil, o visitando páginas web que no debería en lugar de estar trabajando.

 

Consecuencias del ausentismo para la empresa y el trabajador:

 

Estas consecuencias, aparte de afectar al trabajador y a a la empresa, también afectan a la Seguridad Social o Mutua que tenga contratada la empresa.

 

Para la empresa: si se trata de una empresa de producción, esta se verá aminorada, si es de servicios. Esto provocará fallos (en especial en empresas pequeñas). Si la presencia del trabajador ausente es imprescindible (ya sea por otro trabajador de la empresa o contratando otra persona puntualmente), la empresa también tendrá gastos adicionales. Por ejemplo alta en la Seguridad Social, pago de indemnizaciones…

 

Si son los compañeros los que suplen la ausencia del trabajador, deberán acelerar su ritmo de producción. Esto puede provocar conflictos internos como reducir la motivación, no alcanzar los objetivos de productividad, etc.

 

Para el trabajador: menos percepción salarial, se reduce su motivación, pierde vínculo con las tareas que estaba llevando a cabo, sufrir un posible conflicto con sus compañeros de trabajo por las consecuencias de su ausencia.

 

En caso de absentismo laboral por baja médica (por una enfermedad común), también se reducirá su salario. Los tres primeros días no cobrará, del cuarto al 20 cobrará el 60% del sueldo y los siguientes el 75%. Esto puede variar en función de su convenio colectivo.

 

Para el sistema sanitario: es este caso se generan gastos extra para la mutua y la Seguridad Social, aumentan las colas y los tiempos de espera, se saturan las instalaciones y se provoca una deficiencia a la hora de atender a los pacientes.

 

Consideraciones a tener en cuenta:

 

La empresa no puede considerar un ausencia sin justificar como una baja voluntaria por parte del trabajador. Por lo tanto, si lo considera, el trabajador la podría demandar por despido improcedente. Si la empresa quiere tomar medidas contra el trabajador que no justifica su ausencia, deberá aplicar las sanciones que hemos comentado en los apartados anteriores.

 

Sin embargo, la empresa sí puede poner punto y final a un contrato por ausencias justificadas. Para que sea procedente, debe tratarse de ausencias intermitentes que superen el 20% de una jornada hábil dentro de un periodo de 12 meses consecutivos y que en los 12 meses anteriores haya superado el 5% de una jornada hábil en ausencias.

 

También se le podría despedir si falta el 25% de las jornadas en un periodo intermitente de 4 meses en un periodo total de 12 meses.

 

Siempre que se produzca el absentismo laboral, es mejor consultar con el Estatuto de los Trabajadores y el Convenio Colectivo. De esta manera podemos saber cómo actuar y qué consecuencias puede tener. De esta forma, tanto la empresa como el trabajador sabrá si la ley les ampara o no y qué pueden hacer en estos casos.