¿QUÉ ES EL PHUBBING?

El phubbing

 

Para hablar del phubbing, primero debemos ponernos en contexto. En el mundo cambiante de las relaciones humanas, nos enfrentamos a retos de sobras conocidos y modernos por igual. Con la evolución de nuevas formas tecnológicas, actualizamos ciertos problemas en las relaciones y adoptamos nuevo vocabulario como el ghosting o el cloaking. A pesar de la aparente facilidad para mantenerse conectados/as en esta era digital, la calidad de la comunicación, esencial en cualquier relación, no se ve determinada por la cantidad de canales disponibles, sino por la disponibilidad para cuidarla y nutrirla.

La llegada de los teléfonos inteligentes a mediados de la década pasada marcó un punto de inflexión en la vida moderna y ahora están presentes en todos los escenarios de la vida. La conexión digital se ha vuelto omnipresente. Son muchas las personas con móvil que accede regularmente a plataformas como Facebook, WhatsApp, Twitter o Instagram en busca de interacción social. Este hecho implica una constante evolución en nuestra forma de relacionarnos.

¿QUÉ ES EL PHUBBING?

El término phubbing surge de la combinación de phone (teléfono) y snubbing (despreciar) y se refiere a la práctica de prestar más atención al teléfono móvil que a las personas que nos rodean, especialmente en situaciones sociales como encuentros con amistades, familiares, citas. Este comportamiento puede hacer que las personas se sientan menospreciadas, generando la sensación de que lo que dicen no es importante para quien está absorta en su dispositivo. Esta actitud disminuye la cercanía y la confianza en la relación, ya que la persona que está pendiente del teléfono se desconecta de la conversación e incluso puede dejar de responder cuando se le habla.

Aunque el uso del teléfono móvil puede parecer una forma de conectarse con otras personas a través de las redes sociales, en realidad puede llevar a desconectarse de las relaciones cara a cara. Estudios indican que esta práctica puede tener consecuencias negativas tanto en las relaciones personales como en la salud mental.

PHUBBING Y SALUD MENTAL

El phubbing puede estar relacionado con una adicción al dispositivo o una falta de autocontrol. Nuestro cerebro está diseñado para recompensar los comportamientos que percibe como gratificantes mediante la liberación de dopamina, un neurotransmisor asociado con sensaciones placenteras y relajantes.

Cuando revisamos nuestro teléfono y recibimos notificaciones, estas acciones imprevistas activan el sistema de recompensa en nuestro cerebro, liberando dopamina y generando una sensación de satisfacción. Esta gratificación instantánea refuerza la conducta de revisar el teléfono constantemente, incluso en situaciones sociales donde deberíamos estar prestando atención a las personas que nos rodean.

El diccionario australiano Macquaire lanzó una campaña mundial en 2012 para difundir el término phubbing, que se ha convertido en un comportamiento cada vez más común en la sociedad. Investigaciones realizadas, revelan que la adicción al teléfono móvil es una de las causas principales de este comportamiento, con implicaciones psicológicas y sociales significativas.

En momentos compartidos, una simple notificación en el teléfono puede desencadenar una desconexión instantánea, llevando a que una persona desatienda a la otra. Esta conducta es una fuente común de conflicto en las relaciones. Profesionales de la psicología, especialistas en relaciones de pareja, señalan que es una queja recurrente entre sus pacientes, quienes lamentan ser ignorados por sus compañeros/as sentimentales debido a la adicción al teléfono móvil.

SEIS CONSEJOS PARA EVITAR EL PHUBBING

1. Establece límites de tiempo para el uso del teléfono

Dedica períodos específicos del día para revisar tu teléfono y responde mensajes o correos electrónicos. Fuera de estos períodos, mantén tu teléfono en modo silencioso o apaga las notificaciones para minimizar la tentación de verificarlo constantemente.

2. Prioriza la comunicación cara a cara

Cuando estés con amistades, familiares o seres queridos, concéntrate en estar presente en el momento y en la conversación. Evita la tentación de revisar tu teléfono durante estas interacciones y demuestra respeto y atención plena hacia quienes te rodean.

3. Practica la autoconciencia

Reconoce cuándo estás utilizando tu teléfono de manera excesiva o en situaciones inapropiadas, como durante comidas o conversaciones. Mantén el control sobre tu uso del dispositivo y sé consciente del impacto que puede tener en tus relaciones y en tu bienestar emocional.

4. Se empático/a

¿Sabes cómo tu uso del teléfono puede afectar a quienes te rodean? Trata de ponerte en el lugar de los demás y sé consciente de cómo tus acciones pueden influir en sus sentimientos y experiencias.

5. Establece reglas claras en tus relaciones

Si hay alguien de tu alrededor que cuando compartís momentos no deja de mirar el móvil, díselo. Habla sobre tus preocupaciones con respecto al phubbing. Podéis acordar normas para el uso adecuado de los teléfonos. Establecer expectativas claras puede ayudar a prevenir malentendidos y conflictos relacionados con el uso de la tecnología.

6. Busca alternativas a la dependencia del teléfono

Encuentra actividades que te permitan conectarte con los demás y disfrutar del momento presente sin depender del teléfono. Esto podría incluir actividades creativas, al aire libre o simplemente compartir una conversación cara a cara sin distracciones digitales.