5 CONSEJOS PARA DESCONECTAR DE LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS

pensamientos negativos

Entrar en una espiral de pensamientos negativos es muy fácil. Sobre todo, si tenemos varios pensamientos negativos acumulados en la mente. 

Un pensamiento negativo puede convertirse en un contaminante de nuestras emociones, conductas y del resto de pensamientos.  Estos pensamientos negativos nos quitan la energía y la fuerza. Cuanto más tiempo les dediquemos, se volverán más fuertes y serán más difíciles de detener. 

Parar esta espiral o rueda de pensamientos negativos es muy importante para poder controlar más fácilmente (y sin tanto esfuerzo) los pensamientos negativos. 

Tener esta clase de pensamientos es normal. Pero no debemos alimentarlos ni darles más importancia de la que tiene para que no nos perjudiquen. Para evitar que los pensamientos negativos nos afecten, condicionen nuestras actuaciones y perjudiquen nuestra autoestima, debemos poner en práctica una serie de técnicas. A continuación, encontraréis 5 consejos que podéis poner en práctica cuando os invadan las sensaciones negativas: 

 

Técnicas para evitar tener pensamientos negativos:

1 – Observa tus propios pensamientos:

El origen de nuestros pensamientos negativos a menudo se debe a distorsiones cognitivas o de pensamientos irracionales. Una buena técnica para controlarlos, es observarlos como si fueras un espectador. Por ejemplo, como si fueran un tronco que viaja río abajo. No dejar que se apodere de nuestra mente es fundamental para que se disipe. Si visualizamos como el tronco baja, sin permitir que se queden en nuestra orilla, al final desaparecerá. Lo mismo pasará con el pensamiento negativo. Debemos aprender a poner distancia entre los pensamientos y nosotros. De esta forma, nos daremos cuenta que nosotros no somos el pensamiento. El mindfullness nos ayudará mucho en este sentido.

2 – Replantéate cualquier pensamiento que tengas: 

Las reflexiones son patrones de pensamientos excesivos. Al pensar en exceso sobre un tema nos da la sensación de que vamos a encontrar una solución. Pero, por lo general, no es así. Lo que debemos hacer en estos casos es quedarnos con la verdad de los pensamientos y deshacernos de la parte que hemos creado con nuestra mente. A menudo, al hacer este ejercicio nos daremos cuenta que el problema no existe. Observar el pensamiento sin juzgarlo o de forma objetiva nos ayudará a determinar el grado de importancia que tiene y lo real que es. 

3 – Actúa acorde a tus pensamientos y muévete:

Cuando nos sintamos atrapados por un pensamiento negativo, debemos movernos para evitar darle demasiadas vueltas y obsesionarnos con ese pensamiento. El movimiento, hacer ejercicio nos ayudará a no obsesionarnos con un pensamiento negativo y nos hará sentir mejor. 

4 – Evita los desencadenantes de pensamientos negativos:

Muchas veces son elementos, canciones, personas, lugares o momentos los que nos traen un pensamiento negativo a la memoria. Identificarlos y evitarlos es fundamental para que esto no ocurra. Siempre que podamos, debemos sustituirlos por desencadenantes de pensamiento positivos y sensaciones agradables. Esto nos hará la vida más fácil, no debemos martirizarnos. 

5 – Rodéate de gente alegre y de experiencias positivas:

Rodearnos de cosas positivas, nos ayuda a tener pensamientos positivos y alejar los pensamientos negativos. Es muy importante elegir bien lo que nos rodea para facilitarnos la sensación de salud y bienestar