EL CORTISOL, LA HORMONA DEL ESTRÉS

cortisol

El cortisol es una hormona que se encuentra en el cerebro. Su función principal es la de actuar como neurotransmisor. Los científicos consideran que es la neurona del estrés, porque cuando estamos en una situación tensa el cuerpo la produce para que podamos enfrentarnos a dicha situación. El hipotálamo es el encargado de liberar de forma controlada esta hormona cuando detecta que estamos en una situación de estrés o que nos baja el nivel en sangre de glucocorticoides. 

 

El estrés es un estado emocional que nos tensa físicamente. Este estado puede ocurrir en cualquier momento, frente a cualquier situación o pensamiento que nos provoque frustración, furia o nerviosismo. El estrés es positivo si es en pequeñas dosis, por ejemplo cuando nos ayuda a prevenir un peligro. Sin embargo, cuando se torna en una reacción recurrente, puede ser perjudicial para la salud. 

 

¿Qué es exactamente el cortisol y dónde se produce?

 

Como ya hemos dicho antes, es un glucocorticoide que se genera en la corteza suprarrenal (se encuentra encima de los riñones). Hay dos elementos que regulan su producción, por un lado la ATH (hormona adrenocorticotrópica) y por otro lado los ritmos circadianos. La producción de estos dos elementos depende de la hipófisis, una glándula del hipotálamo. 

 

Cuándo aparece el estrés:

 

Lo cierto es que a través de nuestros pensamientos, creencias y sentimientos, podemos influir en el nivel de cortisol que se libera. Está demostrado científicamente que cuando modificamos nuestra forma de pensar, también modificamos la actividad bioquímica de las células del cerebro. 

 

Tener poco sentido del humor, estar irritados todo el tiempo o sentir ira con mucha frecuencia son factores que indican que tenemos una cantidad demasiado elevada. La sensación de cansancio de forma permanente sin justificación, la falta de apetito, o por lo contrario, tener mucha gula, también son indicadores de una dosis demasiado elevada. 

 

Por lo tanto, según nuestro carácter o cómo reaccionemos a lo que nos pasa en nuestra vida diaria, generaremos cortisol o serotonina. 

El cortisol es una hormona necesaria para el cuerpo humano

 

Como ya hemos dicho, es una hormona necesaria para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Si tenemos un nivel basal medio y equilibrado nos ayudará a mantenernos despiertos y activos durante el día. Por la noche se reducen sus niveles en sangre para que podamos conciliar el sueño. 

 

Además, tener unos niveles moderados contribuye en nuestro bienestar, por lo tanto, no nos interesa eliminar por completo esta hormona de nuestro organismo. Lo ideal es tener un nivel medio para que nos ayude en el día a día. 

 

Hay que tener en cuenta que los niveles de cortisol también varían a lo largo del día. Por lo general se va reduciendo según pasan las horas para tener los niveles mínimos por la noche, pero algunas personas son más activas por la tarde, después de comer. Por lo tanto, por la noche no tendrán los niveles mínimos.

 

Cuando no somos capaces de reducir los niveles de cortisol por la noche porque el estrés nos mantiene activos seguramente nos cueste dormir. 

 

Tener unos niveles elevados (o demasiado bajos) de forma constante puede ser perjudicial para nuestra salud. Por ejemplo, tener demasiado poco cortisol puede hacernos sentir confundidos, apáticos y cansados. 

 

Por eso es tan importante aprender a regular el estrés. Para que podamos sentirnos motivados, con la mente clara y fuertes. Aunque no siempre es fácil, una de las mejores formas de controlarlo es apoyándonos en nuestro entorno, en la familia, amigos, pareja… Reducir el consumo de alcohol o tabaco también reducen los niveles. Una buena dieta también influye en la cantidad que generamos e incluso la meditación nos ayudará. 

 

Se trata de que cada uno encuentre las mejores técnicas que le ayuden a gestionar el estrés y reducirlo, de esta forma, conseguiremos tener unos niveles saludables para aprovechar sus beneficios.