QUÉ SON LOS HIDRATOS DE CARBONO Y QUÉ FUNCIÓN TIENEN

hidratos de carbono

Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía que tiene el cuerpo para poder realizar sus actividades cotidianas, pero también se usan para obtener la energía cuando hacemos deporte, porque aportan 4 calorías por cada gramo. 

De ahí su importancia y por qué son considerados, por muchos, una de las bases de nuestra dieta. También se les conoce como glúcidos, azúcares o sacáridos. 

Una de las razones por las cuales son tan beneficiosos es que sus efectos se notan de inmediato. Tras ingerirlos, aumenta la cantidad de azúcar en sangre. El cuerpo usa la cantidad que necesita para las funciones que está realizando en ese momento y lo que no necesita, lo almacena en forma de grasa en el organismo para crear una reserva por si en algún momento lo necesita. Esto hace que los niveles de azúcar vuelvan a su normalidad tras este proceso. 

La enzima amilasa es la que se encarga de descomponer sus moléculas y convertirlas en glucosa rápidamente. 

Hay dos tipos de carbohidratos, los simples y los complejos. 

Los carbohidratos simples: son los monosacáridos y los disacáridos, tienen un sabor dulce y se absorben rápidamente en nuestro intestino. De los monosacáridos más conocidos podemos destacar la glucosa y la fructosa. Seguro que habéis oído hablar de ellos. De los disacáridos a destacar, hay la lactosa, la galactosa y la sacarosa, los dos últimos quizá no son tan conocidos. 

En cambio, los carbohidratos complejos (también llamados polisacáridos) tienen un sabor no tan dulce y se absorben en nuestro intestino de forma más lenta. Los más conocidos son el almidón (que forma la reserva energética vegetal) y el glucógeno (forma la principal reserva energética del organismo en el hígado y los músculos).

Las funciones de los carbohidratos en nuestro organismo

Proporcionar energía. Es en lo que más hemos insistido al principio de este artículo. Y es que aportan la energía más fácil de usar para que nuestro cuerpo pueda hacer sus funciones básicas y para que tenga la energía necesaria para funcionar todo el día, sobre todo para nuestro cerebro, ya que es su única fuente de energía y necesita mucha. 

Ayudan a ahorrar proteínas: al usar la energía que nos aportan los carbohidratos en lugar de la de las proteínas, conseguiremos ahorrar proteínas para poder usarlas en otros procesos del organismo. 

Evitan que se formen cuerpos cetónicos: los cetónicos son un desecho de las grasas. Aparecen cuando el cuerpo utiliza la grasa en lugar del azúcar para obtener energía. Si usamos el azúcar de los carbohidratos que acabamos de consumir, evitaremos su aparición, la cual puede causar arritmias y osteoporosis. 

Forman los tejidos: tanto el conectivo como el nervioso. Además, ayudan a formar moléculas muy importantes, por ejemplo, el ADN y el ATP. 

Tienen funciones reguladoras: del intestino principalmente, pero también disminuyen el estreñimiento y producen una sensación de saciedad. 

Es importante ingerir las cantidades diarias que necesita nuestro organismo de hidratos de carbono, porque una falta puede causarnos problemas de salud. Y consumir demasiados puede hacer que se nos acumule grasa en el cuerpo. La gente que quiere perder peso, no debe cometer el error de eliminar por completo este alimento, sino que debe ajustar las cantidades que ingiere a sus necesidades. 

Ahora ya sabéis un poco más sobre los hidratos de carbono y la función que tiene sobre nuestro organismo

 

Alimentos que contienen una alto contenido en hidratos de carbono

Las fuentes de hidratos de carbono las podríamos resumir en 4 grupos de alimentos:

Cereales: Arroz, trigo, avena, cebada, maiz, centeno, pasta

Tubérculos: Patata, Boniato, Yuca,

Azúcares: Remolacha, caña de azúcar, miel

Legumbres: Garbanzos, lentejas, judías, alubias, guisantes, soja